White Tea de Elizabeth Arden es una fragancia femenina delicada, serena y sofisticada, diseñada para mujeres que disfrutan de los pequeños placeres de la vida y buscan un aroma limpio, reconfortante y natural. Lanzada en 2017 y creada por los perfumistas Rodrigo Flores-Roux, Guillaume Flavigny y Caroline Sabas, esta fragancia se inspira en la sensación de calma y bienestar que transmite una taza de té blanco.
Desde el primer spray, White Tea envuelve los sentidos con una apertura fresca y suave gracias a las notas marinas, el helecho, la esclarea y la mandarina, creando una sensación limpia, ligera y revitalizante, ideal para el uso diario. No es un cítrico agresivo, sino una frescura sutil y equilibrada.
El corazón de la fragancia es el verdadero protagonista: el té blanco, acompañado de iris blanco y yerba mate, aporta una faceta elegante, cremosa y ligeramente herbal. Esta combinación transmite pureza, tranquilidad y feminidad moderna, perfecta para mujeres que prefieren perfumes discretos pero con personalidad.
En el fondo, las maderas exóticas, el almizcle ambreta, la haba tonka y el ámbar aportan calidez y profundidad, dejando una estela suave, envolvente y muy confortable. El secado es limpio, elegante y duradero, sin resultar invasivo.
Elizabeth Arden White Tea es un perfume ideal para el día a día, oficina, primavera y verano, o para quienes buscan un aroma relajante y versátil. Es una fragancia que acompaña, no abruma, y se convierte fácilmente en un perfume firma para mujeres que valoran la simplicidad sofisticada.
En resumen, White Tea es una fragancia femenina limpia, floral amaderada y almizclada, perfecta para quienes buscan elegancia, serenidad y frescura en un solo perfume.
































